Hay escenas que no son percibidas por jugadores ni espectadores. Suceden antes de que el primer jugador salga a competir en un torno de golf. Los equipos de mantención de cancha de los clubes de golf madrugan para presentar en óptimas condiciones el territorio donde se desarrollará la competencia.
Poco visibilizados en un deporte que , prácticamente, se encuentra sin cobertura periodística local, los trabajadores de las canchas de Chile conviven con una agenda que durante la competencia se anticipa a la del primer grupo que sale a la cancha. Su labor es que estos jugadores compitan en las condiciones que se les ha exigido por los comités de golf.
Aun cuando sus obligaciones se limitan a la presentación del área en donde el amor al deporte y el odio a este conviven dentro de los mismos límites establecidos por las reglas, existe un punto de expansión que no es físico. La pasión por el golf se aloja, también, en lo más profundo de quienes realizan el pulido estético de greens y fairways, una emoción instalada en la memoria de quienes, en buena parte, han crecido y desarrollado sus carreras al interior de un club de golf.
Esta es una serie de fotos tomadas a partir de las 5 horas de la mañana del sábado del Abierto Rocas ed Santo Domingo 2026, cuando esta suerte de héroes anónimos comienza la titánica carrera. Una vez que amanece y la competencia se inicia, su trabajo cobra vida con la luz de los primeros rayos del sol al compás del sonido de los palos en las bolsas de le primer grupo que se para en el tee de salida del hoyo uno..
Tanto respeto por ellos.