Fue una semana que se transformó en una verdadera masterclass de cómo se gana en Rocas. Y no sólo aquí. En cualquier cancha.
Gabriel Morgan B. arrancó sólido desde el principio: sin errores grandes, sin scores rimbombantes. Lo necesario para hacer la movida del sábado, la arremetida, y ponerse en posición para pelear por el título en el día final.
De cierre, un domingo contundente y con una clara diferencia para caminar el hoyo 18, tu casa, con el título prácticamente en la manos.
La mejor caminata del mundo.
Al final, el aplauso y gritos de los socios celebrando con entusiasmo a uno de los suyos, a quien probablemente vieron crecer y nuevamente triunfar.
Es la historia perfecta. Un triunfo que no requiere más palabras. Solo sonrisas, solo alegría tiene cabida ahora.
Felicitaciones, campeón.